LOS DATOS OFICIALES Y LA REALIDAD
17 de julio de 2023 Año XXII No
1405
LOS
DATOS OFICIALES Y LA REALIDAD
Según datos del Banco de México en conjunto con la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, el promedio real de los salarios contractuales aumentó 1.6 por ciento en junio, por lo que los trabajadores recuperaron su poder adquisitivo por octavo mes consecutivo.
Indican que durante junio se realizaron 279 negociaciones que involucraron a 169 mil 597 trabajadores, de los cuales 62 mil 627 de empresas públicas consiguieron alzas de 4 por ciento y 106 mil 970 de privadas, obtuvieron 9.3 por ciento.
Esta información suena alentadora. Sin embargo, visto desde cada centro de trabajo hay diferencias.
Es difícil hacer una valoración completa de la situación del país y, en particular, de los trabajadores, por lo que es importante ver aspectos en particular. Si partimos de lo que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) llama trabajo decente, habría que ver sus cuatro objetivos estratégicos: los derechos en el trabajo, las oportunidades de empleo, la protección social y el diálogo social.
Además
del salario -con una gran diferencia entre salarios mínimos y contractuales- y
de las cifras oficiales, para los trabajadores mexicanos el trabajo decente es
aun una meta por alcanzar y está más bien lejana.
En nuestro caso, contamos con
un contrato colectivo de trabajo que establece derechos y sus
condiciones. Sin embargo, la situación prevaleciente en rubros como contratación,
promoción o igualdad de condiciones, muestra que no es suficiente con que los
derechos estén reconocidos en el papel para que se cumpla esa condición
señalada por la OIT.
En cuanto a las oportunidades
de empleo, existen. No obstante, es ampliamente conocido que para tener acceso
a ellas a muchas personas se les imponen condiciones laborales inferiores a las
prevalecientes y alcanzan empleos en que tienen las mismas obligaciones y
tareas de sus compañeros, pero no los mismos derechos y prestaciones.
Un gran indicador de la
realidad del mundo laboral en un país es la situación de otro de los objetivos
estratégicos definidos por la OIT: la protección social. Aunque es una
de las grandes conquistas obreras en México, hoy está en proceso de
desaparición o al menos de grave disminución. La creciente práctica de sustituir
incrementos al salario con la llamada compensación garantizada, así como la contratación
mediante esquemas como servicios profesionales atentan contra una condición que
hasta el momento tenemos muchos trabajadores.
Los aspectos mencionados,
ausentes para la mayoría de los mexicanos y en riesgo para quienes sí los tenemos,
al menos de forma parcial, debieran ser el centro del diálogo social. El
problema es que para la mayoría no existe éste, pues ni siquiera cuentan con
organización para demandarlo, y el que se da, está invadido por la simulación.
¿O
puede llamarse diálogo a las reuniones que después de tres años de huelga sólo
se instalan para definir las condiciones de desaparición de la fuente de
empleo? ¿Es diálogo el que contesta a la defensa de la contratación colectiva
con el despido de dirigentes?
¿Es diálogo es el que prometió que los cambios decididos por el máximo tribunal no afectarían a los
trabajadores y a la vuelta de la esquina trata de invalidar contratos? ¿O los
que llegan a acuerdos para incumplirlos porque no les gustaron los términos
usados?
En fin, es innegable que
existen formas de diálogo social pero algunas veces se queda en la simulación.
El trabajo decente entonces,
sigue siendo una meta por alcanzar, a la cual no se va a llegar por decreto
alguno ni permaneciendo anclado a las actividades rutinarias. Defender la
contratación colectiva, la igualdad de condiciones laborales, el diálogo respetuoso,
no son tareas para un futuro luminoso ni para unos cuantos, por mucha
representatividad que tengan o crean tener o por mucho coraje del que hagan
gala. Lo que se requiere es la participación colectiva y organizada, la acción
constante, el estudio y la preparación.
Consideremos
por otra parte que en menos de dos meses ocurrirán hechos que afectarán en
alguna forma a los mexicanos, en especial a los trabajadores. Aunque ya inició
la carrera electoral, será a principios de septiembre cuando los diversos
actores políticos estarán definiendo sus propuestas. También por esos días, la
Cámara de Diputados deberá recibir las iniciativas económicas que definirán los
ingresos y egresos de la federación y con ello, el futuro económico y, por
supuesto, la situación de las instituciones nacionales.
Al
final del anterior periodo de sesiones del Congreso de la Unión quedó en
suspenso la amenaza de desaparecer a 18 organismos públicos, ya sea por su
integración a otras instancias como el caso del Instituto Mexicano de
Tecnología del Agua o por simple supresión como en el caso de Notimex.
Ante esto, los trabajadores no podemos simplemente ignorar los
hechos y centrarnos en nuestros temas domésticos. Para buscar cómo incidir o
por lo menos tratar de no ser afectados negativamente, debemos actuar políticamente.
No podemos permanecer
esperanzados en que alguien venga a resolver nuestra situación o nos diga qué
hacer. Lo debemos decidir colectivamente haciendo uso de los mecanismos e instrumentos
con que contamos. En nuestro caso, el congreso es un instrumento para avanzar en
el análisis y en el diseño de estrategias. ¿Se está recuperando el salario en
México? ¿Es realmente mejor la situación actual de los trabajadores? ¿Los nucleares
tenemos trabajo decente o no? ¿cómo defenderlo o alcanzarlo? Tal vez en 28° Congreso
Nacional Ordinario encontremos respuestas.
Para no olvidar
Ante
los continuos ataques del charrismo contra los trabajadores -que iban desde la
negación de trámites laborales hasta el despido- y el cierre de las vías de
negociación, la Tendencia Democrática del Sindicato Único de Trabajadores
Electricistas de la República Mexicana (SUTERM) decidió emplazar a huelga para el
16 de julio de 1976 a las 18 horas, a la Comisión Federal de Electricidad (CFE),
el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares y otras empresas en las que
prestaban sus servicios sus afiliados, con las siguientes demandas:
I)
Reinstalación de todos los trabajadores despedidos por razones políticas.
II)
Garantía de no intromisión de la CFE en los asuntos internos del SUTERM;
III)
Elecciones democráticas con voto directo, universal y secreto para regularizar
la vida sindical del SUTERM;
IV)
Cumplimiento de la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica, especialmente
en lo relativo a la integración inmediata de la industria eléctrica
nacionalizada.
La
Tendencia Democrática del SUTERM era la expresión de un sindicalismo
democrático con décadas de lucha en defensa de los derechos laborales, ante
empresas de electricidad de capital extranjero. El SUTERM, surgido de la fusión
del Sindicato de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana con el
cetemista Sindicato Nacional de Electricistas, se nutrió al recibir en sus
filas a los trabajadores nucleares.
La
huelga no alcanzó a estallar. La madrugada de ese 16 de julio el ejército tomó
las instalaciones para impedir la huelga. El 26 de julio fue cancelado el CCT
de los trabajadores nucleares.
El golpe a la TD abrió las
puertas a un retroceso de años para el sindicalismo democrático. Poco tiempo
después, vendría el neoliberalismo. Para
leer más sobre esta página de nuestra historia
sutin.nucleares@gmail.com
https://sutin-nucleares.blogspot.com
¡Por la Unidad Proletaria!
Comité Ejecutivo Nacional

Es lamentable que nuevamente el comité cierre los ojos a la realidad y no exponga en estas publicaciones el sentir de la comunidad, en tanto que se nos difunda información externa clara y objetiva.
ResponderEliminarFarol de la calle y oscuridad de su casa
ResponderEliminarPareciera que al
ResponderEliminarInterior del sutin no pasa nada. Bien dicen, lamentable el accionar de los supuestos rescatistas
La forma de ignorar a la base es terrible
ResponderEliminarPara escribir esto mejor que ni gasten en papel
ResponderEliminarTriste el papel de Prensa
ResponderEliminarpero si prensa nada mas reparte lo que le dan, a duras penas pueden escribir un par de lineas sin errores
EliminarLa recuperacion del poder adquisitivo solo lo ve la jornada, decir que los privados dieron mayor aumento que las empresas publicas es una verguenza para este gobierno, que solo los maestros tuvieron el 8.2 % de incremento (el unico mayor a las privadas), y los demas del gobierno fueron por lo menos 5% en promedio mas bajo que las privadas no pueden decir que se recupero el poder adquisitivo, si sus fuentes no son serias mejor escriban que ha pasado con su intranet, con sus correos , etc, no gasten su tiempo en esto.
ResponderEliminar